En todas las consultas celebradas hasta la fecha en América del Norte y la región de Oceanía, los participantes se han involucrado de forma entusiasta a la hora de identificar los principios de la eficacia del desarrollo que guían su trabajo. Si bien se corroboraron varios principios comunes (propuesta de desarrollo basada en los derechos humanos, trabajo centrado en las personas, fomento de la apropiación local, lucha por la inclusión y la justicia social, transparencia y rendición de cuentas), todos los grupos de OSC de las consultas nacionales de Canadá, Nueva Zelanda y Estados Unidos y de la consulta regional del Reino de Tonga dieron su particular impronta al proceso. (Anteriormente, se había celebrado una consulta nacional en Fiji.)
Entre otros, un ejemplo de cómo las OSC definen los principios para adaptarlos a los contextos locales es el de Nueva Zelanda, donde el Tratado de Waitangai ocupó un lugar destacado. Dicho tratado, firmado en 1840 por los colonizadores y los indígenas maoríes, sirve como marco para el reconocimiento por parte de los neozelandeses de diferentes visiones del mundo y sistemas cognitivos, además de los derechos de protección, participación y asociación. En el Pacífico, donde son importantes la espiritualidad y la religión, las OSC confirmaron la necesidad de seguir preservando valores fundamentales de sus culturas, especialmente en el contexto espiritual de la región. Además, las plataformas de OSC de las islas, unas de las más vulnerables a los efectos del calentamiento global mundial, reconocieron que habían de ser más activas en lo relacionado con el cambio climático y la justicia ecológica, conservando para ello la integridad de la naturaleza a través de la promoción de una administración responsable para con el medio ambiente. En Canadá, donde a OSC y gobierno se les califica de campeones de la igualdad de género, se dio prioridad como principio a la necesidad de incorporar la equidad de género y los derechos de las mujeres. En Estados Unidos, conscientes de su responsabilidad como OSC provenientes de un país industrializado relacionadas con OSC de países en desarrollo, optaron por alimentar y practicar el respeto mutuo y la asociación equitativa con OSC locales.
El premio a la mejor localización para una consulta se lo llevó la isla de Tonga, en el Pacífico, donde todos los participantes lucieron un lei de flores recién cortadas, cantó un coro al principio del evento y una suave brisa se coló por las ventanas del centro de conferencias durante la reunión.
Las consultas de esta región están demostrando ser una experiencia dinámica y emocionante para las OSC, pues reflejan los principios que conducen su trabajo en el campo del desarrollo.

